Los fungicidas son pesticidas que matan o previenen el crecimiento de hongos y sus esporas en los cultivos, con el fin de protegerlos.

Los fungicidas se aplican en forma de polvo, gránulos, gas y líquido, mediante el riego por goteo o como un rocío dirigido alrededor de la base de la planta.

Se aplican en semillas, bulbos, raíces de trasplantes, en el interior de los árboles mediante inyección del tronco; en productos cosechados con inmersión aspersión en la empacadora.

Estas son las ventajas de los fungicidas:

-Controlan una enfermedad durante el establecimiento y desarrollo de un cultivo.

-Aumentan la productividad de un cultivo y reducen las imperfecciones. Recordemos que los cultivos alimentarios enfermos pueden producir menos porque sus hojas, que son necesarias para la fotosíntesis, se ven afectadas por alguna enfermedad. Las imperfecciones pueden afectar la parte comestible del cultivo o, en el caso de las ornamentales, su atractivo. En cualquier caso, sus valores en el mercado se verían afectados.

-Mejoran la vida de almacenamiento y la calidad de las plantas y productos cosechados.

Artículo creado con información de basicfarm.com.